

Como cristianos tenemos el mandato de congregarnos. En ningún momento en la Biblia se nos indica que hay un solo lugar para hacerlo. Por lo tanto podemos concluir que se nos permite cambiar de iglesia o denominación.
Alguien dijo que las iglesias cambian con el tiempo y también las personas por lo que a veces el cambio es necesario.
¿Cuándo debemos cambiar de iglesia? O ¿Cuándo es necesario cambiar de iglesia? Básicamente cuando estamos desatisfechos con la iglesia actual o encontramos otra congregación que nos gusta más.
Pero hay también razones equivocadas para cambiar de iglesia. Entre estas razones están:
Hemos tenido algún malentendido o altercado con otro miembro o el pastor. En este caso es preferible solucionar la situación, perdonar y continuar. Si cambiamos de iglesia por un motivo como este o algo similar tendremos que cambiar de iglesia a cada rato porque estas situaciones son comunes.
Encontramos algún detalle en las creencias de la iglesia que nos disgusta. A menos que se trate de algo fundamental como “Cristo es el unigénito de Dios” es preferible orar y perseverar si la iglesia nos gusta en los demás aspectos.
Cambiarnos por problemas personales. En este caso hay que tener cuidado y ver si nos estamos cambiando por problemas en nuestra personalidad que nos seguirán causando frustración en todo lugar donde congreguemos o un cambio nos puede ayudar.
Otro problema común es el ego. Algunas personas gustan de sentirse importantes en la iglesia y cuando no sienten que son importantes se van a otro lugar. Esto por supuesto no es bíblico, a la iglesia se va a adorar a Dios y a nadie más. Tenemos que servir pero no buscar sentirnos importantes, admirados o adulados. Si este es el caso hay que orar y cambiar porque la atención debe de estar en Cristo no en nosotros.
Razones validas para cambiar de iglesia
A veces hay que cambiar de iglesia porque en otro lugar se nos necesita más. En otra iglesia podemos ayudar más y sentimos el llamado del señor a hacerlo.
Como dijimos anteriormente o la iglesia o nosotros hemos cambiado y hay otra congregación que nos satisface más.
En todos los casos es indispensable pensarlo bien, orar e incluso buscar ayuda. La decisión no debe de ser apresurada ni tomada a la ligera aunque claro esta es una decisión reversible y la opción de regresar a la iglesia anterior siempre existe.
0 comments:
Post a Comment