Tuesday, September 25, 2018

Porque el chisme es malo para el cristiano


Yo nací en un pueblo famoso por tener muchas chismosas y chismosos. Era un pueblo pequeño con solo aproximadamente 3,000 personas. Podríamos decir que era un pueblo aburrido, y el chisme era el entretenimiento preferido por muchas personas.  Todas nos fijábamos en otra gente y hablamos de ello.

¿Qué es el chime?


Según diccionarios “Comentario o noticia no verificada que circula entre la gente, generalmente de carácter negativo.”

“El vocablo griego schísma derivó en el latín schisma, que llegó al castellano como chisme. Se llama chisme a un rumor, un cotilleo o una habladuría que suele difundirse de boca a boca, muchas veces con el objetivo de criticar a una persona.”

El chime es el pasar información sobre otras personas que no están presentes en la discusión. Y

¿Por qué es malo el chisme?       


El chisme presenta varios problemas. Entre ellos implica el pasar información que puede ser falsa, porque es solo la observación de una persona o peor aún su opinión y en el peor de los casos son mentiras.  El chisme puede implicar el difundir secretos que alguien nos contó en confianza y con ello estamos traicionando a otra persona. El chisme muchas veces nos hace juzgar y la Biblia claramente nos indica que no debemos de juzgar porque somos incapaces de juzgar de manera justa.

¿Para que chismear?

Pero el chisme tiene un problema más grande y es su intención. ¿Por qué estamos perdiendo nuestro tiempo hablando de otras personas? ¿Por qué estamos arriesgando el causar problemas, el perder amigos o ganar enemigos? o aun peor el dejar nuestro testimonio cristiano en el suelo.

Y hay aun otro problema aún más grande. En la mayoría de los casos cuando hay chisme hay hasta burla. En otras palabras hay envidia, hay altanería, hay soberbia. Al pasar chismes estamos sencillamente entreteniéndonos con los problemas, las situaciones, los errores de otras personas. En esto no hay amor y la Biblia dice que por el amor que hay entre nosotros sabrá el mundo que somos sus discípulos (Juan 13:35).




Si comparamos todo lo anterior a el famoso verso de Filipenses 4: 8

“Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.”   

Vemos que el chisme no tiene nada de positivo. Y por esta razón no es algo en lo que debemos perder nuestro tiempo, energía, testimonio y salud mental. Cuando participas en el chisme estas bajando tu energía, estas pasando del amor al egoísmo.

¿Nosotros o ellos?

Además hay que vigilar porque nos llama la atención la información que estamos pasando o escuchando, es que tenemos envidia, rencor, son nuestras inseguridades etc.  Cuando nosotros hablamos de otras personas en realidad no estamos hablando de ellas, sino de nuestro punto de vista. Estamos mostrando nuestras inseguridades, nuestros traumas y nuestro dolor.

Cuando algo que vemos en otra persona nos molesta hay que preguntarnos ¿Por qué? Porque generalmente hay algo que deseamos o que toca algún trauma en nosotros. Con el chisme algunas personas se exaltan, se justifican y en realidad estas personas son a veces muy duras con ellas mismas. 

Asunto de amigas: Entre nos

Si participamos en chisme porque nuestras amigas son chismosas hay que o buscar otras amigas o cambiar de temas cuando el chisme empieza y por supuesto hay que orar por esas amigas y por nuevas amistades que sean más edificantes. 

Tenemos  a un Dios de amor, mostremos ese amor a otros y a nosotros mismos.

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