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viernes, febrero 20, 2009

Batallas que merecen la pelea



Ayer miraba en la TV al predicador Joel Osteen. El pastor hablaba sobre las batallas que merecen ser peleadas y las que hay que dejar pasar. Yo he escrito sobre esto para revistas. Creo que es un tema impórtate.

La razón por la cual es importante es porque cuando le ponemos atención a situaciones irrelevantes solo perdemos tiempo, energía y probablemente oportunidades de luchar por lo más importante.

El ejemplo que pastor ponía es que cuando Nehemías estaba construyendo la pared del templo algunas personas en Jerusalén así como enemigos fuera de la ciudad no estaban de acuerdo en él. Estas personas decían no podrán terminar, otras pensaban en atacar. Puedes leer la historia en el libro de Nehemías. Nehemías los escuchó y seguía trabajando y vigilando y finalmente la pared para proteger el templo se termino. Te imaginas si en lugar de seguir trabajando Nehemías se hubiese puesto a discutir con esta gente, o peor aun si se hubiese desanimado y abandonado la obra. Nehemías escogió la pelea correcta, la lucha que iba a darle fruto. (libro de Nehemías cap. 1-4)

Otro ejemplo es David antes de la famosa pelea con el gigante. Cuando David escuchó el ruido y como el gigante gritaba, le preguntó a un grupo de hombres que pasaba y cual era la recompensa en eso llegó su hermano y le dijo: David que haces aquí, regresa a cuidar las ovejas. David no se detuvo a pelear con su hermano se fue a pelear con el gigante. Imagínate si David se hubiese puesto a pelear con el hermano, no hubiese sido capaz de concentrarse en la pelea con el gigante. (1 Samuel cap. 17)

Hay personas que se pelean si cuando conducen un coche alguien les corta el camino o el coche del frente no se apura. No ganan nada con esto. Lo mismo sucede si la cajera esta de malas, si alguien te miró mal o si hay alguien en el trabajo a quien no le gustas. Hay luchas que mejor no pelearlas.

Algo que yo he cometido es discutir política, religión o doctrina bíblica. En estos temas es difícil convencer a la gente cuando no hay voluntad para escuchar, se puede hablar de ello pero si alguien es fanático del partido contrario es mejor evitar el tema.
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martes, enero 22, 2008

El rey Josafat y las batallas de la vida


Recientemente en un estudio bíblico analizamos como el rey Josafat en un tiempo de gran necesidad busco la ayuda de Dios y encontró salvación. En 2 Crónicas 20 se describe la batalla. El rey Josafat fue informado que la mayoría de los enemigos de su reino (el reino de Judá) se habían aliado y estaban de camino a atacar a Judá.

El rey sabía que el no tenia ejércitos para encarar esta batalla. Josafat estaba acostumbrado a las batallas pero esta guerra era difícil de ganar. Josafat se postró ante Dios pidiendo ayuda y le pidió al pueblo que hiciera lo mismo. Dios le responde y le da instrucciones a través de un profeta.

Las instrucciones son preparase para la batalla e ir a cierto lugar con todo el ejercito, pero Dios le dice (yo parafraseo) “esta es mi batalla”. La Biblia dice que Dios puso emboscadas a los ejércitos enemigos y terminaron peleando unos con otros y se mataron todos. Cuando el ejercito de Josafat llego encontraron que todos los soldados habían muerto y sencillamente tomaron todas las posesiones de estos que eran tantas que tardaron 4 días en recogerlas.

De esta manera regresaron triunfantes al pueblo. Hay varias cosas que me llamaron la atención, una de ellas fue que a pesar que Dios le dice al rey “esta es mi batalla, yo los destruiré por ti” Josafat aun tiene que ir al campo, tiene que llevar al ejercito en otras palabras Josafat tiene que enfrentar al enemigo. Me imagino que el rey y el ejercito están nerviosos porque aunque tiene la promesa de Dios están encaminándose a la batalla.

Yo creo que en la vida muchas veces Dios pelea por nosotros y ni siquiera nos damos cuenta que lo hizo, pero en otras ocasiones nosotros tenemos que pelear la batalla y en otras tenemos que hacer acto de presencia para ver el milagro del señor.

Que Dios te bendiga